El hombre religioso - Iván Valle
Sinopsis
En Semana Santa, Miami no se convierte en templo. Se convierte en escenario.
Jesús carga una cruz ante la multitud y se deja bendecir por quienes lo creen arrepentido. A pocas casas de distancia, Vega —un exsoldado que ha reducido su mundo a un jardín y a los animales que protege— escucha lo que los demás prefieren ignorar: cadenas, respiraciones rotas y jaulas que se mueven durante la noche.
Cuando la violencia alcanza su propio jardín y los animales desaparecen antes de que las autoridades logren vincularlos con un responsable, Vega convierte la observación en una misión: registra horas, fotografías, placas, sonidos y cada prueba que pueda sobrevivir a una puerta cerrada.
Frente a él, Jesús gobierna mediante el miedo, los favores y una fe convertida en máscara. Entre ambos, el investigador Rivas intenta transformar lo que todo un barrio sabe en aquello que la ley puede demostrar.
Opinión personal
Ha sido una novela interesante, que te mantiene alerta de cada movimiento de Jesús y sorprende con la meticulosidad de los integrantes de la investigación.
La historia comienza con dos asesinatos, los de los gatos de Vega, los cuales fueron atacados por unos perros sin identificación que todo el barrio conoce su procedencia, pero ningún vecino se atreve a decirlo en voz alta.
Es por ello por lo que Vega, ante la pasividad de actuación por parte de la justicia y sus vecinos, decide aventurarse en la misión de encontrar las pruebas que demuestren quién era el dueño y sus actividades clandestinas que la policía no logra conseguir.
El dueño, presentado ante el lector como un hombre religioso, es un personaje complejo que se mueve entre las sombras de la ley, con respuestas calculadas para impedir que su negocio se vea afectado, y autoritario en cuanto los agentes no están presentes.
Esto hace que la investigación que encabeza Vega sea complicada y peligrosa, ya que no sólo debe tener en cuenta la precisión con la que menciona las pruebas que encuentra, sino la utilidad que estas pueden tener ante la justicia, pues, aunque en todo momento se conoce al autor del delito, la actuación policial se siente impotente por las pruebas que se pueden utilizar en realidad en su contra.
Con ello, la historia es muy adictiva, cada pequeña pista anima a seguir leyendo, asombrando al lector con la astucia de Vega y los pocos puntos débiles que hay en la organización de Jesús.
Además, me ha gustado la importancia que le dan al caso donde las víctimas son perros y gatos, priorizando desde el primer instante el bienestar animal y las injusticias que están viviendo por las limitaciones que tiene la policía para salvarlos de la situación.
Así mismo, la rivalidad que va surgiendo entre Jesús y Vega es el motor que necesitaba el libro, con la sensación de que cada paso en falso puede decantar la victoria tanto para uno como para el otro.
Así pues, conforme va avanzando la novela, esta se torna cada vez más interesante, con la impresión de que la misión era más complicada de lo que parecía en un inicio, y que en cuanto te vas acercando al final, estás alerta con cada capítulo y quieres conocer el desenlace por cómo se vuelve cada vez más tensa la historia.
Un final acorde a la historia, con la dosis justa de justicia y con el cierre de la trama que necesitaba la novela.
Ya para finalizar, quiero dar las gracias al autor por darme la oportunidad de adentrarme en esta interesante novela.


Comentarios
Publicar un comentario
¿Quieres comentar algo?