Nunca una noche venció al amanecer - Roberto Pérez Muñoz

Portada del libro Nunca una noche venció al amanecer de Roberto Pérez Muñoz


Sinopsis


Los sentimientos y las emociones rigen la vida de los seres humanos.

La sorpresa que se origina por un suceso inesperado, ya sea benévolo o funesto, altera su estado emocional.

Si están desbordados por la alegría, sus rostros tienen dibujada una sonrisa que difícilmente puede ser borrada.

Su opuesto, la tristeza, castiga sus cuerpos con la falta de apetito y deteriora sus espíritus sumiéndolos en el pesimismo.

El asco les sirve como mecanismo de protección para no ingerir alimentos en mal estado, pero también para alejarse de la repugnante presencia de hombres y mujeres de corazón podrido.

Pueden quedar paralizados por el miedo, pero sobreponiéndose a ese temor, se fortalecen y hacen más fuertes.

De todos los sentimientos y emociones que los seres humanos pueden experimentar, solamente uno de ellos les confiere el poder para llevar a cabo todo cuanto se propongan.

Y no, no es el poder del amor.

Opinión personal



Me ha sorprendido mucho esta historia, cuenta con una trama original y lo mejor es que va escalando hasta que te tiene atrapada por completo en la misma.

La historia la protagoniza Marco, quien, junto a su novia y una vida centrada en el ahorro, han decidido irse de vacaciones a un destino diferente y más asequible para sus bolsillos, un pueblo bastante alejado que les permitiría desconectar y conocer unos lugares que esconden un pasado que no esperarías en un principio.

Aunque comienza como unas vacaciones curiosas, donde conoceremos el "pago con sudor", conforme va avanzando, van apareciendo elementos fantásticos donde el protagonista se verá inmerso en toda una confrontación entre el bien y el mal para tratar de salvar a quien más quiere.

Me ha llamado la atención la complejidad de los personajes de este libro, pues, aunque parecían más sencillos en el momento de su presentación, hay un gran trasfondo en cada uno de ellos, donde no todo es negro o blanco, sino que hay una buena cantidad de momentos en los que no puedes evitar pensar que el villano no es tan villano, ni el héroe es tan bueno.

Por otro lado, los giros te avivaban la curiosidad de qué le esperaría a Marco y si superaría lo vivido hasta el momento, algo que superaba mis expectativas cada vez, en especial, cuando se centraba en el punto de vista de los vampiros.

El hecho que cada vampiro fuera diferente, tanto en personalidad como en habilidades, ha sido todo un acierto, ya que daba lugar a escenas visuales que te permitía asombrarte con todo lo que eran capaces de realizar, especialmente el dúo Irina/Irinel, a quienes el autor no ha dudado en mostrar todo su potencial en esta novela.

Además, el autor trata de ser instructivo con sus explicaciones, donde, aunque pueden parecer monólogos especialmente protagonizados por Irinel, cuenta con varias réplicas por parte de todo su alrededor que le restan un poco de seriedad y, a su vez, aportan dinamismo a la conversación que estaban manteniendo.

Así mismo, la novela va escalando en intensidad con cada giro, donde no solo peligra la vida del protagonista, sino que los planes que se van descubriendo del vampiro cada vez son más elaborados, llegando a dudar de si Marcos logrará su objetivo o si sólo será uno más en la lista de participantes que han fracasado en superar el juego de Irinel.

Aunque es una novela en la que entras con la mente abierta a cualquier hecho que pueda suceder en ella, su final es algo que me ha dejado realmente sorprendida, no me lo esperaba y queda excelente como cierre de la misma porque tiene sentido lo que sucede en ese momento. Es un gran final, de eso no tengo dudas.

Ya para finalizar, quiero dar las gracias al autor, Roberto, que me ha dado la oportunidad de adentrarme en toda esta aventura.







Personaje preferido


Marco, por lo valiente que ha sido.

Puntuación


9/10

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